Así que se sustituyen las enormes secciones de cuerdas y viento, y el amplio plantel de músicos de sesión por secuenciadores y cajas de ritmos. La emergencia de escenas alternativas, tanto en el rock (punk, new wave…), en la música R&B (Rap, Hip hop…) y para la misma escena de baile (Hi-NRG, Electro…) contribuyeron al declive del género. Ambos temas se incluyeron, posteriormente, en la banda sonora de la película Saturday night fever (1977) de John Badham y protagonizada por John Travolta. La habilidad de Barry Gibb para cantar en falsete y la inmersión del grupo en el disco, le proporcionaron su primer n.º 1 después de muchos años con Jive Talkin’ (1975) y, sobre todo, con You Should be Dancing (1976). El soul de Filadelfia, precisamente, se caracterizaba por su mezcla de percusión repetitivamente hipnótica con arreglos de cuerdas, y su huella se ve claramente en temas como «K-Jee» (1971) de The Nite-Liters y «Love Is The Message» (1973) de MFSB. Sin embargo, quizás sea el tema de Jerry Butler, Only the Strong Survive (1969), el primer ejemplo de combinación de los elementos que definirían la música disco.
El sonido orquestal usualmente conocido como sonido disco se fundamentaba en la presencia de secciones de cuerda (violines, violas, cellos) y metales, que desarrollaban frases lineales en unísono tras una base instrumental formada por el piano eléctrico y la guitarra eléctrica (con toques sincopados claramente tomados del funk). Su sonido se caracteriza por un ritmo pulsante four-on-the-floor, líneas de bajo Spinay Casino sincopadas, secciones de cuerdas, metales y trompetas, piano eléctrico, sintetizadores y guitarras rítmicas eléctricas. Para ayudarnos a mostrarle las ofertas más ventajosas a su alrededor. Con nosotros siempre vas a conseguir el folleto más reciente de Disco en Córdoba. La oferta es solo por tiempo limitado, así que no dudés y aprovechá ahora mismo las mejores ofertas de esta semana.
Este tema aunaba los sonidos del soul de Filadelfia y Nueva York, junto con las evoluciones del sonido Motown. Barry White es uno de estos nexos y el primero que resaltó el papel de un ritmo insistente acompañando a melodías y arreglos orquestales. Diversas películas, como Saturday Night Fever y Thank God It’s Friday, contribuyeron al despegue de la música disco entre el público. El resultado era una especie de muro de sonido, brillante, donde los grupos orquestales tomaban los papeles solistas y con un background armónico, fundamentado en una progresión de acordes bien definida (menor/séptima/menor), con predominio de los acordes de séptima mayor.cita requerida
